Proyectos científico-tecnológicos singulares y de carácter estratégico se definen como “un conjunto de actividades de I+D+i interrelacionadas que potencien la integración de agentes científicos tecnológicos e impulsen la transferencia de tecnología, que contribuyan a la elevación de la capacidad tecnológica de las empresas y que conlleven un alto riesgo empresarial.”
La singularidad de estos proyectos o actuaciones puede deberse a cualquiera de los siguientes motivos: objetivo, configuración, oportunidad, planteamiento o por el propio destino de los resultados.
El carácter estratégico debe encuadrarse en el contexto global de la ciencia y tecnología de forma general por cuestiones de distinta índole como: por su beneficio medio ambiental, por favorecer la competitividad del sector productivo en el que se enmarca, por interés socioeconómico nacional o por cuestiones relacionadas con la mejora evidente de la calidad de vida. (www.mityc.es)